No puedo sacar el objetivo de la cámara: Cómo aflojarlo en 5 pasos

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Una lente demasiado apretada al cuerpo de la cámara puede ralentizar el disparo, causar problemas de enfoque, e incluso podría significar un problema bastante más grave. Afortunadamente, los objetivos atascados son un problema bastante común y la mayoría de las veces se puede arreglar el problema en unos simples pasos.


Las lentes pueden quedarse atascadas por varias razones, tales como no haber sido usadas durante mucho tiempo o haberse guardado en un lugar demasiado frío. También es posible que la lente se haya vuelto rígida y sea necesario aflojarla un poco. Independientemente de la razón, hay pasos simples y fáciles que se pueden dar para hacer que el enfoque de la lente vaya más suave.



Cómo aflojar el objetivo de una cámara que no gira bien


Es importante recordar, mientras se afloja una lente rígida, que son piezas de tecnología muy avanzada. Puede ser fácil romper accidentalmente un objetivo si no se tiene mucho cuidado al tratar de arreglarlp, así que asegúrate de tomarte tu tiempo y solo haz lo que te resulte sencillo y fácil. Si notas algo mal o surge otro problema, puede valer la pena llevar la lente a un profesional para que la repare.



Rotar el anillo de enfoque de la lente


El primer paso que cualquier fotógrafo debería dar para aflojar un objetivo es simplemente girarlo con las manos un rato. Cuando pasa mucho tiempo desde la última vez que se ha usado, es posible que los anillos de enfoque se sequen y se pongan rígidos.


Todos los objetivos vienen con aceite para lentes alrededor de los anillos de enfoque, y al rotar el objetivo un poco, a menudo se puede volver a introducir este aceite y lubricar todo correctamente de nuevo.


Esta rotación puede tomar un tiempo si la lente está muy atascada. Estar de 10 o 15 minutos simplemente rotando la lente puede arreglar una gran variedad de problemas ed rigidez e incluso puede realmente resolver todo el problema.


Si la lente simplemente no se mueve en absoluto, es mejor pasar al siguiente paso y luego volver a girar la lente. Sin embargo, si estás algo de movimiento, entonces sé paciente y trata de dejar que el objetivo se afloje por sí mismo.



Calienta la lente en tus manos


A menudo, las temperaturas frías pueden causar problemas con los objetivos y volverlos más rígidos. La mayoría de las veces, esto puede resuelverse calentando el anillo de enfoque de la lente con las manos y rotándolo constantemente hasta que el problema se resuelva.


Para calentar la lente, ponla entre tus dos manos durante unos minutos. De vez en cuando, mientras lo haces, intenta rotar la lente para que el calor se distribuya uniformemente. Esto también te permitirá probar y ver si el calor de tu cuerpo está resolviendo el problema o no.

Si estás tratando de aflojar el lente mientras estás en una zona fría, trata de usar guantes calientes o busca algo para calentarte las manos mientras haces esto. De lo contrario, es probable que tus manos no proporcionen suficiente calor para resolver el problema.


Asegúrate de girar la lente mientras la calientas en tus manos. Esto no solo mantendrá tus manos en movimiento, permitiéndote mantenerlas calientes, sino que también distribuirá el calor más uniformemente y te permitirá probar la lente.


Mientras la lente se calienta y se afloja, sigue calentándola con las manos un poco más de tiempo. Esto mantendrá el calor por más tiempo.


Si el calor de tu cuerpo no es suficiente, es posible que necesites una fuente de calor mayor para reducir el frio de la lente.



Utiliza el calor de un secador de pelo para calentar el anillo de enfoque


El siguiente paso después de calentar el objetivo con las manos es calentarlo con una fuente más caliente como un secador de pelo. Ten en cuenta que no hay que darle demasiado calor, ya que podría causar problemas graves en la lente, tales como, deformaciones o flexiones del material.


Un secador de pelo funciona mejor debido a su portabilidad, movilidad y puedes ajustar el calor.


Sosten el secador de pelo al menos a 15 cm de distancia de la lente a calor bajo. Gira la lente mientras lo haces para que el calor no se enfoque en un área y cause posibles deformaciones. No hagas esto por mucho tiempo. En la primera pasada, simplemente acerca el calor a cada parte de la lente y luego intenta rotarla un poco.


El calor del secador está destinado a liquidar el lubricante seco que debería quedar en la lente. Generalmente, el uso de un secador de pelo no debería ser necesario ya que el simple calor de la mano puede bastar, a menos que estés en un área extremadamente fría o que la lente haya sido guardada en un sitio muy frío por mucho tiempo.


Si la primera pasada del secador no bastó, sigue calentándolo a muy lentamente. Es importante no impacientarse y no poner el secador muy alto o acercarlo demasiado, ya que esto rompería la lente por completo. Ten paciencia y haz una pausa con frecuencia para intentar girar la lente.


Si ningún método anterior de calor o simple rotación funciona, es posible que la lente se haya quedado sin lubricante y necesite volver a lubricarse.



Lubricar ligeramente la lente de enfoque


Aplicar lubricante para lentes en cantidades pequeñas puede arreglar un lente agarrotada y hacer que funcione por un tiempo. Este es un proceso más complicado y puede requerir herramientas especiales dependiendo del fabricante de tu lente.


El método para engrasar los objetivos en casa es bastante fácil, pero debe hacerse con cuidado, ya que si se estropea podría entrar aceite en otras sensibles del objetivo.


Para empezar, toma un paño pequeño y limpioy algo de grasa lentes. Es importante usar solo grasas para lentes. Otros lubricantes como el WD-40 podrían causar problemas si se filtran por el interior. Además, trata de hacer aplicar un lubricante recomendado para tu modelo de lente. Las lentes antiguas, por ejemplo, tienden a usar una grasa diferente. Cambiar el tipo de aceite podría causar problemas.


Dejar caer de dos a cuatro gotas de lubricante para lentes sobre el anillo de enfoque girando lentamente entre gota y gota. Una vez que las gotas se colocan alrededor del exterior, toma el paño limpio y frótalo suavemente en el anillo de enfoque. Esto debería esparcir el lubricante alrededor del anillo de enfoque y permitir un fácil enfoque.


Una vez que el lubricante se ha frotado, tómate tu tiempo para hacer girar la lente completamente unas cuantas veces. El giro debería ir más suave pero puede que aún no sea perfecto. Es importante darle tiempo al aceite que se distribuya y alcance todo el anillo de enfoque, así que deja que la lente se asiente por lo menos 24 horas.


Si la lente no gira bien después de todos estos pasos, es mejor contactar con un profesional, ya que los pasos siguientes requerirán abrir el lente.



Contacta a un profesional


Contactar con un profesional para la reparación del objetivo es lo mejor sin duda si los otros pasos han fallado o si la lente está todavía en garantía. A menudo, estos profesionales serán capaces de identificar el problema rápidamente además de tener las herramientas necesarias a mano para resolverlo.


Comprueba si la lente está todavía en garantía antes de empezar este proceso. Aunque puedes arreglar el objetivo estar bajo garantía podría ahorrarte mucho dinero.


Esta opción es la que más tiempo costará y además tendrás que enviar la lente al taller de reparación por unas semanas. Asegúrate de tener una lente de respaldo durante este tiempo para poder seguir fotografiando.


A menudo es mejor ir directamente al fabricante, como Canon o Nikon. Sobre todo si la lente todavía está cubierta por la garantía del fabricante. Aunque ir a una tienda de reparación de cámaras local podría resultar más baratos o rápido.

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