Lente de la cámara con agua: (consejos, y soluciones)

Lente humedecida
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¿A quién no le gusta tomar fotos junto al agua? Se pueden conseguir hermosas fotografías con relajantes fondos, donde la iluminación y los colores enmarcan las tomas maravillosamente. Sin embargo, se corre el riesgo de que le caiga agua a cámara. ¿Qué sucede cuando el objetivo de la cámara se moja?

Si la lente de la cámara se moja, tienes varias opciones para resolverlo:

  • Sumerge tu cámara con Gel de sílice (Perlas absorbentes de Humedad desecantes).
  • Utiliza una bolsa de arroz para extraer la humedad.
  • Exponer la lente a la luz directa del sol.
  • Llévalo a un profesional.


Estos diferentes métodos de secado te permitirán salvar el objetivo de tu cámara. Sin embargo, hay algunos pasos que necesitas tomar inmediatamente después del accidente para evitar que la lente de tu cámara se dañe aún más.

Cómo limpiar y arreglar una lente húmedecida

Cuando el objetivo de la cámara se moja, hay algunas cosas que tienes que hacer urgentemente antes de pensar en intentar secarlo. Lo más probable es que si la lente se mojó, entonces el resto de la cámara se mojase también, así que tienes que hacer esto sin falta y lo primero:

  1. Apaga la cámara
  2. Saca la batería y la tarjeta de memoria
  3. Sacúdela para secar cualquier área exterior que esté húmeda

Después de hacer todo esto, puedes empezar a pensar en cómo limpiar el interior de tu cámara. Es extremadamente importante asegurarse de que tu cámara no tenga nada de electricidad (así que insistimos, si no has sacado la batería, sácala). Tu cámara tiene mucha energía eléctrica, y puede freír todo si hay humedad en ella y todavía sigue conectada.

También será mucho más fácil saber lo que está húmedo dentro de la cámara cuando el exterior de ya esté seco. Si te encuentras con una cámara mojada, lo primero que tienes que hacer es relajarte... y tomar algunas respiraciones profundas para calmarte y estar tranquilo. No tienes que hacer demasiadas cosas de forma rápida, así que no dañes involuntariamente tu cámara aún más debido al pánico y a las prisas.

Cómo saber si el interior del objetivo está mojado

Si el exterior de la lente de tu cámara es lo único que se mojó, entonces ¡enhorabuena! No hay mucho más que necesites hacer además de secar el exterior. La mayoría de las cámaras funcionan a prueba de agua hasta un cierto punto, porque los accidentes son inevitables, y las ubicaciones con agua ríos, playas etc... son muy atractivas para hacer fotografías, y los imprevistos suceden.

Después de seguir los pasos anteriores, puedes comprobar el interior de tu lente mirando a través de él y ver si tiene un aspecto nebuloso. Adelante, haz un zoom varias veces para ver si ves algo poco común. Si ves de manera clara a través del objetivo, ¡entonces genial! Tu objetivo está a salvo.

También puedes notar que hay algún residuo o un poco de suciedad que no puedes alcanzar desde el exterior de tu lente. Puede que no parezca agua, pero es más que probable que lo sea (especialmente si la acabas de dejar caer en el agua). Seca primero la lente de tu cámara para asegurarte de que no es agua.

Si hay algo de humedad en tu lente, tienes diferentes opciones para tratar de eliminarla.

Aísla tu cámara con gel de sílice

Si alguna vez has comprado zapatos nuevos, un bolso o una cartera, entonces probablemente has visto los pequeños paquetes blancos que vienen en ellos que dicen "Silica Gel", y que también indican que los paquetes no son comestibles.

El objetivo de estos paquetes es absorber cualquier humedad que entre en el artículo, lo cual es vital cuando se encuentran en tiendas o almacenes esperando a ser vendidos durante cierto tiempo. Algunas personas incluso optan por mantener estos paquetes en sus bolsos y carteras para seguir protegiéndose contra el daño que puede causarles el agua.

Si no tienes ninguno a mano, entonces pregunta en alguna tienda local de droguería, artesanías o ferretería. Normalmente venden gel de sílice, y algunas tiendas online también lo hacen. Podrás comprar bastante cantidad a bajo precio. Este es el mejor método para sacar agua de un objeto, así que asegúrate de intentarlo antes de usar el arroz o de poner la cámara al sol.

Lo que tendrás que hacer es poner la lente de tu cámara en un recipiente hermético con un montón de gel de sílice sobre la misma y guardarla en un lugar protegido y templado. Asegúrate de que no tenga una fuente de calor directa y de que no esté al lado de un respiradero. El gel de sílice puede trabajar muy lentamente a veces, así que asegúrate de dejarlo hasta durante una semana antes de volver a revisar la lente.

Si estás usando este método también para secar toda la cámara, entonces es extremadamente importante que la batería y la tarjeta de memoria no las guardes conjuntamente. En realidad puedes arruinar todo debido a la energía que se almacena en la batería, así que asegúrate de sacarlas y guardarlas en un lugar seguro mientras esperas a que se seque el objetivo de la cámara.

Puedes usar este método para secar el agua de cualquier dispositivo electrónico que se haya mojado. ¡Es un proceso extremadamente seguro y fácil! Puede funcionar para tu teléfono o para cualquier disco duro externo que se haya mojado.

Utilizar una bolsa con arroz para extraer la humedad

Si alguna vez has dejado caer tu teléfono en el agua, entonces probablemente has oído hablar de este método de secado. Puedes usar una bolsa de arroz para sacar el agua de forma similar al método de gel de sílice.

Solo por aclararlo, este proceso utiliza arroz crudo para absorber la humedad de tu cámara y de la lente. Con la ayuda de una bolsa hermética, puedes secar la humedad de casi cualquier aparato electrónico antes de que se estropee del todo.

La forma en que se hace esto es llenando un recipiente hermético con arroz blanco crudo. Puedes usar otros tipos de arroz, pero ten en cuenta que en ese caso tal vez tengas que hacer una limpieza exterior o lidiar con los olores de la variedad de arroz usada después de que el proceso se haya completado. Luego, coloca el objetivo de tu cámara en el contenedor, sellándolo y dejándolo secarse durante unos días.

Es similar al gel de sílice en el sentido de que tendrás que darle unos días antes de probarlo y ver si funcionó. También puedes secar toda tu cámara de esta misma manera, así que no tengas miedo de poner la cámara entera en una bolsa con arroz por separado. Como te decimos si tienes gel de sílice suficiente es preferible al arroz, pero es importante que te des prisa y si tienes que esperar a que te llegue el Gel de sílice, mientras tanto ponlo en arroz ya que no hay tiempo que perder.

El método del arroz funciona mejor cuanto antes puedas poner la cámara o el objetivo en él. Si estás lejos de casa, o estás tomando fotos en algún lugar y no tienes acceso a tu despensa, vale la pena detenerse y tomar una bolsa de arroz y algunas bolsas para congelar de la tienda de comestibles más cercana. Esto puede potencialmente ahorrarte cientos, a veces miles, de euros dependiendo de lo caro que sea la lente de tu cámara.

Esto es mucho más accesible comparado con el método de gel de sílice, ya que hay arroz blanco en cualquier parte, además algunas personas confían en este método porque les ha funcionado en otros casos. Solo recuerda que el método de gel de sílice es lo primero que deben probar, aunque con el arroz te funcionará casi igual de bien.

Este es otro buen método que puedes usar para cualquier otra cosa que pueda haberse zambullido inesperadamente en el agua. El arroz es barato, así que es fácil usarlo junto con alguna bolsa que tengas a mano.

Exponer la lente a la luz directa del sol

Esto debe ser lo último que hagas, y solo debes usarlo si los otros dos métodos fallaron. Esencialmente, puedes tratar de poner tu lente a la luz directa del sol durante horas y horas para ver si puede secarse.

Este es un último arriesgado intento porque en realidad puede destruir ciertas lentes. Si tu lente ya tiene humedad, es tanto como si se hubiera destruido de todas formas, así que vale la pena intentarlo considerando que a veces puede funcionar.

Para esto, deja tu lente afuera en un día muy soleado con luz solar directa. Déjalo ahí fuera durante unas horas, y podrás seguir revisándolo para ver cómo va el proceso. Esto no es como los otros dos métodos donde necesitas mantenerlo en un área hermética, así que puedes revisarlo y ver cómo está funcionando.

Asegúrate de que está en un ambiente seguro y controlado. No debe haber demasiada humedad afuera, y definitivamente no tiene que ser un día nublado con lluvias potenciales. Asegúrate de prestar mucha atención al clima si intentas este método que es un poco desesperado, la verdad.

Como tiene que estar bajo la luz directa del sol, esto significa que no puede estar en porches cubiertos ni nada por el estilo. Incluso si lo dejas en un lugar que esté directamente al sol, las sombras se irán desplazando a lo largo del día. Necesitarás mantener tu objetivo allí por lo menos 5 horas, así que es más que probable que no esté cubierto al final del día.

Hablando de la noche, asegúrate de no dejar la cámara fuera por la noche. Si alguna vez has caminado por la hierba por la mañana, entonces probablemente sepas por qué. El rocío lo cubrirá todo y revertirá todo el progreso que has hecho al tratar de secar tu cámara.

Solo recuerda probar este método si nada más funcionó. Tampoco deberías intentarlo con ningún otro aparato electrónico, especialmente con los que tienen una batería interna no desmontable. Puedes hacer que la batería se hinche con el calor, lo que puede darte más dolor de cabeza de lo que vale la pena. Este es un método arriesgado que solo ha funcionado muy ocasionalmente, ten cuidado.

Lleva el objetivo de la cámara a un profesional

Si todo lo demás falla, o no te ves capaz de intentar por tu cuenta la reparación casera de tu objetivo, entonces lleva tu lente a un taller de reparación local. Puede que encuentres algunos en las grandes ciudades, y siempre puedes intentarlo buscando por Internet.

Si no puedes encontrar un taller de reparación, entonces siempre puedes enviarlo al fabricante. En algunos casos, puede que incluso tenga una garantía que la proteja de daños accidentales, así que es una buena idea revisar los papeles e intentarlo.

También puedes hacer esto si todos los otros métodos fallaron. Puede que no salves completamente la pobre lente de tu cámara, pero siempre hay una posibilidad de que funcione. Algunos de estos fabricantes también son muy empáticos; incluso podrían darte un descuento en otra lente si no pueden arreglar la tuya.

Si no estás seguro del daño hecho a tu cámara, entonces un profesional puede ayudarte. Esta es una buena opción especialmente si se te ha caído la cámara en aguas muy turbias, ya que un buen profesional puede desmontar todo y además limpiarlo correctamente al mismo tiempo.

Diferentes tipos de agua

Si tienes humedad en la lente de tu cámara, ya sabes cómo puedes secarla. Sin embargo, eso no significa que eso sea todo lo que tienes que hacer.

Dependiendo de donde dejes caer la cámara, puede que tengas que lidiar con algunos otros problemas más allá de la humedad. Por ejemplo si estás en el mar, entonces tienes que lidiar con el agua salada.

Aunque la humedad puede simplemente evaporarse, otras sustancias como la sal o el hierro no desaparecen. Se quedan en tu lente, y por eso hay algunas cosas que necesitarás saber dependiendo de en qué tipo de agua ha caído tu cámara u objetivo.

Agua del mar

Las fotos de la playa son siempre muy hermosas, sin embargo, si tu cámara se cae en el agua salada del mar, entonces podrías tener un gran problema entre tus manos.

Además de sacar la humedad de tu lente (lo cual no es un proceso sencillo), tendrás que averiguar cómo sacar la sal también. Este es un tema mucho más complejo por desgracia.

Los restos de agua del océano incluyen sal, que oxidará las piezas internas de la lente de la cámara con rapidez.  Con lo que todo el tiempo que dejes pasar después del accidente corre en contra de tu objetivo.

Se necesita un profesional para sacar este tipo de material. Puedes buscar un taller de reparación local cercano, pero suelen ser pocos o estar lejanos. La mejor opción es enviar la lente de tu cámara al fabricante para una reparación o reemplazo.

Probablemente te costará mucho, pero es la mejor manera de salvar el objetivo de la cámara. También es la única manera de saber que tu cámara ha sido arreglada, limpiada, y no tendrá ningún problema en el futuro debido al desagradable accidente que te ha sucedido.

Agua de pantanos o lagos

El agua de los lagos no contiene tan solo agua, también hay bacterias y algas que son bastante pegagojas y que pueden dañar la lente de tu cámara.

La mayoría de las veces, el agua no llega con la suficiente profundidad a tu lente como para dañarla. En la mayoría de los casos, tu cámara tendría que estar sumergida por mucho tiempo antes de que le entren este tipo de residuos.

Sin embargo, si dejas caer tu cámara en el agua de un pantano de aguas turbias o te ha costado sacar la lente con la suficiente rapidez, entonces puede que tengas que limpiarla. Afortunadamente, esto es mucho más fácil de hacer en comparación con el agua del mar.

Ya que la lente ya está mojada, pásala bajo el agua del grifo. Intenta asegurarte de que cada parte de tu lente se ha limpiado, y luego elige un método para secarla de entre los que hemos indicado anteriormente (sílice, arroz, etc..). En muchos casos, lo más rápido suele ser usar el arroz, ya que ya estás al lado de un lavabo y probablemente tienes arroz blanco a mano.

Aunque suene mal, no vas a causar más daño a la lente de tu cámara de lo que ya ha pasado. solo vas a salvar potencialmente la lente de tu cámara, así que no te preocupes por "mojarla demasiado"; en este punto, ya está bastante dañada.

Agua de lluvia pesada y agua del grifo

En general, el objetivo de tu cámara debería soportar inclemencias como empaparse durante un aguacero inesperado o si lo dejas caer en agua del grifo. Asegúrate de secarla bien, y si hueles o notas cualquier tipo de partículas en ella, entonces trátala de la misma manera que lo harías con el agua de un lago.

Si sabes que vives en algún lugar con mucha contaminación del aire, entonces puedes enjuagar tu cámara con agua del grifo para eliminar cualquier posible residuo. A veces hay cosas que no aparecen como partículas en tu lente que pueden causar daños químicos, y el agua de lluvia en áreas con baja calidad de aire puede llevarlas.

De la misma manera, si sabes que el agua del grifo de tu localidad tiene muchos compuestos como hierro etc., entonces deberías enjuagar la lente de tu cámara también. Usar agua embotellada es una gran alternativa para cualquiera que no confíe en el agua del grifo, y hará el trabajo perfectamente. Solo asegúrate de enjuagarla lo más a fondo posible, para lo cual probablemente se necesitarán bastante agua.

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